Boyacá es para quienes prefieren una cobija y una chimenea sobre una piscina. Villa de Leyva (2,143 msnm, 18°C promedio) tiene la plaza principal más grande de Colombia (14,000 m²) y uno de los centros históricos mejor conservados, con arquitectura colonial del siglo XVI. Las fincas y casas campestres en los alrededores se alquilan desde $400,000 por noche para 4-6 personas, y hay opciones de lujo desde $1,400,000 para 15 personas. Los fines de semana festivos Villa de Leyva se llena — conviene reservar con al menos 2 semanas de anticipación. El pueblo tiene una intensa agenda de festivales: el de Cometas (agosto), de Astronomía (febrero), de Cine (octubre) y del Vino y la Vendimia (junio).
Paipa (2,517 msnm, 14°C promedio) es la capital termal de Boyacá. El Lago Sochagota tiene aguas termales naturales sulfurosas, y hoteles como el ITP (Instituto de Turismo de Paipa) ofrecen acceso a piscinas termales desde $30,000. Las cabañas y fincas en la zona de Paipa arrancan desde $350,000 por noche. Más al norte, el Lago de Tota (3,015 msnm) es el lago más grande de Colombia — la playa de arena blanca de Playa Blanca parece sacada de otro país. Iza es famosa por sus aguas termales naturales ($15,000 entrada), Ráquira por su cerámica artesanal, y Monguí por ser otro de los pueblos más lindos del país con su basílica y fábrica de balones.
Desde Bogotá, Villa de Leyva queda a 3.5-4 horas por la ruta Tunja-Arcabuco. Paipa está a 3 horas por la misma autopista (ruta Briceño-Tunja-Sogamoso). Los peajes cuestan aproximadamente $40,000 ida y vuelta. Buses directos Bogotá-Villa de Leyva salen desde la Terminal del Norte ($35,000-$45,000, cada 2 horas). La ruta pasa por Tunja (2,820 msnm), capital de Boyacá, donde vale la pena parar a ver la arquitectura colonial. Ojo: las carreteras de Boyacá son de montaña con curvas — no recomendable conducir de noche.